Seres con magia

Diana Irán López López
En diversas culturas se ha pensado que el hombre es cuerpo y espíritu, a este último se le ha conducido por el camino del bien con fundamentos religiosos, las plantas alucinógenas han sido parte importante de las ceremonias religiosas en las antiguas civilizaciones, con ellas se tiene un vinculo con los Dioses, ya que por sus propiedades, estas plantas provocan visiones que se asocian con una comunión divina.
Por ejemplo los Aztecas le tenían un gran culto al “teonanacatl” (hongo del género psilocybe) que en su lengua mazateca significa “Carne de Dios”; al descubrir esto los frailes españoles se desconcertaron por lo que satanizarón estas costumbres, ya que eran completamente diferentes al cristianismo.
Existen numerosas evidencias arqueológicas del culto a los hongos sagrados, una de ellas son las 200 estatuillas esculpidas en piedra de hombres-hongo, además de las manifestaciones en el arte precolombino por ejemplo el Codex Magliabechiano.
Gordon Wasson dedico mucho tiempo a la investigación del consumo de hongos en diversas culturas; en una de sus múltiples visitas llego a Huautla Jiménez donde conoció a María Sabina chamana mazateca, quien le invito a una ceremonia. “No hay palabras para caracterizar el estado de alguien cuando se encuentra hongizado”, dice Wasson. La alteración psíquica que provocan los hongos es completamente diferente a la del alcohol. Así conprendío el culto sagrado a los hongos mágicos.
Entre la gran diversidad de hongos alucinógenos en México están por ejemplo del género psilocybe el aztecorum, zapotecorum, mexicana, muliercula, cubensis, candidipes, bonetti, cyanescens, semilanceata, el panaeolus cyanescens y la amanita muscuria entre muchos otros; esta última ha tenido un gran consumo en nuestro país por curanderos y chamanes con lo que adquirían poderes y sabiduría otorgados por los Dioses, pero no era exclusivo su consumo ya que era parte de los ritos religiosos comunitarios.
En 1915 Safford, etnobótanico decía que el “teonanacatl” de los Aztecas nunca había existido, que engañaban a los clérigos diciendo que los hongos eran su fuente embriagante y de esta forma protegían al peyote sagrado, otra de las especies con un gran culto religioso.
Para los Huicholes el cactus sagrado ha sido considerado un Dios, antiguamente ellos lo llamaban Tutúmutienirru que significa rosa o santa rosa; antes de tomar la poción (peyote mezclado con maíz) confesaban sus pecados ya que al ingerir el cactus se purificaban. Ha sido y sigue siendo muy importante el culto a este cactus, incluso ellos se bautizaban con nombres como Tutúmekonoarra que significa las rosas se devolvieron, o Tutúmukanoatuva es baja rosa, nombres con el prefijo Tutú (rosa o flor) en honor a su Dios peyote.
Entre las etnias consumidoras del peyote tenemos a los Kiowas, ellos formaban una albóndiga la cual se llevaban a la boca durante sus rituales, podían llevarse hasta 12 porciones entre el ocaso y la madrugada, así es como podían ver a sus deidades. Otras culturas consumidoras del cactus mágico son los Tarahumaras, Chichimecas, Comanches, entre otros.
Entre las plantas alucinógenas mas conocidas esta Cannabis Sativa mejor conocida como marihuana, es un manojo de cáñamo de 3 m aproximadamente; esta planta ha sido consumida en diversas culturas, en el Tíbet por ejemplo se mezclaba con grasa humana la cual se tomaba en cráneos humanos durante los ritos infernales. Al contrario de otras culturas en donde se tenia una comunión con los Dioses y con la pureza aquí por el contrario se invocaba el mal. Esta planta también fue utilizada para tener contacto con los Dioses.
Existe una gran diversidad de plantas alucinógenas, entre ellas estan:
Las semillas de Morning Glory conocido como Ololihuqui este se obtiene de semillas negras y marrones de una planta conocida como Manto Cielo, que crece en Centro y Sudamérica. Las semillas se trituran hasta convertirse en un polvo que se empapa en agua y se cuela para beber el liquido resultante. Otras semillas con propiedades alucinantes son la de nuez moscada, estas se secan y trituran para ingerirse o fumarse.
La Datura Estramonium, así como la Belladona, la Mandrágona y el Beleño negro, son plantas alucinógenas pertenecientes al género de las solanáceas, sus efectos son duraderos y pueden causar la muerte en dosis no muy superiores a las necesarias para causar su efecto alucinante.
Los alucinógenos causan en mayor o menor grado alteraciones psíquicas dependiendo de sus compuestos, por ejemplo, la mayoría de los hongos contienen alcaloides, como la psilocibina y la psilocina estas son las causantes de las alucinaciones, en el peyote es la mescalina, la cual después de la conquista se llego a conocer en Europa.
Podemos decir que las plantas mágicas, no son más que creadoras de fantasías de acuerdo a quien las consuma y a su estado de animo, ya que como lo mencionamos anteriormente los Huicholes le tenían una veneración al Dios peyote que significaba bondad, y tranquilidad, en cambio en el Tíbet el uso de alucinógenos tenia raíces infernales quizás podían encontrarse con el purgatorio, así provocan alteraciones acordes a las circunstancias en las que se consuman, y a los compuestos que contengan.
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Comentarios
1 2 3hola !!
k tal. pues me encontre con tu articulo. esta mui interezante
la verdad esq tiene informacion importante
y especial
felicidades !!
esta genial !!
yo adoro los hongos, me refiero a su aspecto, su diferencia de plantas, son hermosos.
bueno que andez genial.
chao



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pss estan shilo nomas falta ponerse
bien hongo