Ciudad de México: las actitudes ambientales
agosto 11, 2008 Ciudad de México
Existe un pobre conocimiento sobre el cuidado del medio, pues en general, el vaciamiento del agua sucia hacia las alcantarillas, así como el desperdicio de basura y su pobre almacenamiento, ha denotado los pocos intentos por educar a la población sobre este tema. La implantación de botes de basura específicos para desechos orgánicos e inorgánicos, así como los vehículos apropiados para su recolección apenas en los últimos años están siendo introducidos. Es común observar que en botes de basura inorgánica haya de ambos tipos y viceversa; también en el momento de recolección, la basura incluso separada es revuelta en el camión.
Basta con observar este tipo de comportamientos para que la gente tenga pocas ganas de ayudar, basando su planteamiento en que sus acciones no son tomadas en cuenta y regresen hacia una actividad de indiferencia. La educación ambiental ha tratado de disminuir este tipo de pensamientos, pero sin lograr algún efecto a gran escala; principalmente por que en parte la población más educada es infantil y juvenil, con la creencia de que las generaciones del futuro salvarán a la humanidad, pero no enfocadas a las generaciones del presente que tienen los poderes de decisión y acción en este momento.
La educación ambiental ha devenido en actividades manuales de reuso de material y videos documentales, sin un seguimiento apropiado de toda la población atendida. En cambio, proyectos alternos que buscan que la población sea educada según sus propias necesidades y recursos disponibles carecen de un presupuesto y generalmente tienden a inscribir sus programas hacia organizaciones que trabajan en conjunto con el gobierno en la búsqueda de intereses diferentes.
Autor: JMario
Imagen de: saguayo
Artículo 3 de 6 de la serie semanal Ciudad de México
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