El psicólogo Dan Olwes es el primer estudioso del tema y como tal comienza a preocuparse de la violencia escolar en noruega en 1973 y se vuelca a partir de 1982 en el estudio del tema a raíz del suicidio de tres jóvenes en ese año.
Bullying es una palabra inglesa que significa intimidación. Infelizmente es una palabra que está de moda debido a los números casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las escuelas y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.
Se refiere a todas las formas de actitudes agresivas intencionadas y repetidas que ocurren sin motivación evidente adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. El que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro a través de constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc. y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años.
El maltrato intimidatorio le hará sentir dolor, angustia, miedo a tal punto que en algunos casos puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio.
La palabra bullying se utiliza para describir diversos tipos de comportamientos no deseados por niños y adolescentes que abarcan desde bromas pesadas, el ignorar o dejar deliberadamente de hacer caso a alguien, los ataques personales e incluso los abusos serios. Lo más importante no es la acción en sí misma, sino los efectos que produce entre sus víctimas.
Tipos de Bullying
Puede hablarse de cuatro tipos principales de acoso escolar, frecuentemente aparecen varios tipos de forma simultánea.
- Físico: empujones, patadas, agresiones con objetos, etc. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria.
- Verbal (es el más habitual): Insultos y apodos principalmente, también menosprecios en público y/o resaltar defectos físicos.
- Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.
- Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.
No hay que confundir estas situaciones con los típicos altibajos que se producen en las relaciones entre los alumnos especialmente a lo largo de la etapa de la adolescencia y pubertad.
Los conflictos y las malas relaciones entre iguales, los problemas de comportamiento o de indisciplina son eventos perturbadores pero no son verdaderos problemas de violencia, aunque pueden degenerar en ellos si no se resuelven de una forma adecuada.
Indicadores de acoso escolar:
- Debe existir una víctima indefensa atacada por un abusón o grupo de victimarios.
- Presencia de desigualdad de poder (desequilibrio de fuerzas) entre el más fuerte y el más débil.
- Existencia de una acción agresiva repetida durante un período largo de tiempo y de forma recurrente.
- La agresión crea en la víctima la expectativa de poder ser blanco de ataques nuevamente.
- La Intimidación se refiere a sujetos concretos nunca al grupo.
- La intimidación se puede ejercer en solitario o en grupo.
- Un alumno se mete con otro compañero insultándole, poniéndole apodos, burlándose de él, amenazándole, tirándole sus cosas, pegándole o diciéndole a los otros que no se junten con él.
- En el patio, en el recreo, en los servicios y en la propia clase unos compañeros se burlan del aspecto de otro, se ríen de el y luego dicen que ha sido jugando o que el otro es un “chillón”.
- Algunos alumnos les dicen a los demás que no le hablen a otro para que no tenga amigos o le acusan de algo siendo mentira.
- Un grupo de alumnos levantan rumores falsos sobre otro simplemente porque no quiere salir con ellos o no están dispuestos a hacer lo que ellos quieren.
Nunca debemos subestimar el miedo que un niño o adolescente intimidado puede llegar a sentir. Todo eso es maltrato entre iguales y lo pueden ejercer hombres o mujeres.
Para prevenir y detener posibles casos es importante hablar del tema y aclarar entre todos los miembros de la comunidad escolar (alumnos, maestros y padres) de qué estamos hablando y dejar de pensar que todo esto es normal entre alumnos o que se trata sólo de bromas de niños.
Lo que diferencia lo “normal” del fenómeno del acoso escolar es que en el caso del bullying la conducta es continua y el agresor es más grande, más fuerte y más poderoso que la víctima.
Es muy importante distinguir lo episódico de lo habitual, la persistencia en estos casos es un poderoso indicador del riesgo que pueden estar corriendo la víctima y el agresor de verse muy afectados y tanto padres como maestros deben estar muy atentos a los cambios de conducta de los alumnos y estar dispuestos a escucharlos para poder detectar a tiempo un caso de acoso escolar.
Referencias:
http://www.guiainfantil.com/educacion/escuela/acosoescolar/index.htm
http://www.psicopedagogia.com/bullying
Imagen de: Chesi – Fotos CC










