
El Día Mundial del Sueño es una iniciativa de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño y se celebra el 20 de marzo de cada año. Su propósito es promover la importancia de dormir bien y sus implicancias, tanto en la salud como en la educación, la sociedad y la seguridad vial.
Los trastornos del sueño forman parte de un problema epidemiológico global que tiene una negativa implicación en la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población.
Una de las principales consecuencias negativas que tienen estas enfermedades es que aumentan considerablemente los accidentes laborales y automovilísticos.
A pesar de su impacto sociosanitario y económico, menos de un tercio de las personas con alteraciones graves del sueño buscan ayuda profesional para solucionarlos. El insomnio, el síndrome de piernas inquietas y la apnea del sueño, son los trastornos del sueño más comunes.
Insomnio
Trastorno caracterizado por la dificultad para conciliar el sueño o su constante interrupción, es una patología común que se encuentra estrechamente relacionada con el estrés aunque también puede estar causado por enfermedades comunes. Los síntomas incluyen: cansancio al levantarse o durante el día, irritabilidad y dificultad para concentrarse.
Síndrome de piernas inquietas
El síndrome de las piernas inquietas (RLS por sus siglas en inglés) es un trastorno neurológico caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas y un impulso incontrolable de moverse cuando se está descansando como un esfuerzo para aliviar estas sensaciones.
Las personas a menudo describen las sensaciones como quemantes, como si algo se les jalara o se les deslizara o como si insectos treparan por el interior de sus piernas.
Apnea del sueño
Se llama así a la interrupción de la respiración por más de 10 segundos mientras dormimos y por ende se presenta los ronquidos. Cuando las pausas son eventuales no representan ningún problema pero cuando son muy frecuentes pueden indicar un trastorno del sueño.
Cuando hay una pausa en la respiración, el cerebro responde por la falta de oxígeno y contrae los músculos para abrir la garganta sin embargo existe el riesgo de tener un paro respiratorio por lo cual las personas con apnea deben evitar el alcohol, las pastillas para dormir y los sedantes, ya que pueden favorecer a que no se despierten para respirar.
Hábitos cotidianos para lograr un buen descanso:
- Tener un horario de rutina para acostarse y levantarse cada día.
- Procurar usar ropa de cama confortable.
- Mantener una temperatura confortable en la habitación
- Eliminar las bebidas con cafeína durante el día ya que sus efectos estimulantes duran varias horas.
- Evitar comidas muy abundantes antes de dormir.
- Evitar la ingesta de alcohol.
- Realice ejercicio aeróbico preferentemente por la mañana.
- No leer ni ver televisión en la habitación.
- Evitar recuperar horas de sueño durante el día.
Referencias:
http://www.psiquiatria.com/noticias/laboratorios/glaxosmithkline/41069/
http://www.omint.com.ar/website/Default.aspx?tabid=1188
http://www.insp.mx/Portal/Cuidados_salud/sueno/sueno0502.html
Imagen de: luis@ngel






