Dolor sin fronteras

 

ARRETONS LA DOULEUR !
(Detener el dolor)
Douleurs Sans Frontières
Realización: Philippe Gamer / Fred Remuzat
Música M83
TBWA – MAP
2008

Douleurs sans Frontières (Dolor sin fronteras) es una ONG francesa que fue fundada en 1996 y tiene por misión promover, facilitar y desarrollar todas las acciones que están destinadas al diagnóstico, tratamiento y manejo del dolor en los países más pobres.

Douleurs sans Frontières trabaja en cuidados requeridos por dolores de amputaciones y traumatismos causados por minas de guerra, dolores postoperatorios, dolor crónico en enfermedades como el cáncer o el SIDA, dolor por quemaduras, por la desnutrición y también proporciona cuidados paliativos.

Dolor sin Fronteras también desarrollara programas de apoyo a la moral por el sufrimiento psicológico de las poblaciones afectadas, especialmente de los niños.

Semana de los Derechos de los Niños

 

En varios países latinoamericanos la cuarta semana de septiembre se celebra la semana de los derechos de los niños.

La declaración de los derechos de los niños fue aprobada el 20 de noviembre de 1959, por la Asamblea General de la ONU.

Los Derechos de la Niñez son una especificación de los derechos humanos para todos los menores de 18 años y constituyen el reconocimiento de los niños y las niñas como personas.

Dicha declaración permite:

  • Visualizar a los niños y las niñas quienes histórica y culturalmente han sido considerados como objetos de derechos y no sujetos de esos derechos
  • Responder a las particularidades de esta etapa del desarrollo humano
  • Regular los conflictos entre las necesidades y derechos de los niños y las niñas y las necesidades y derechos de los adultos
  • Orientar las acciones relacionadas con la niñez desde todos los ámbitos especialmente desde las políticas públicas

Con diez principios cuidadosamente redactados la Declaración establece los derechos del niño para que disfrute de protección especial y disponga de oportunidades y servicios que le permitan desarrollarse felizmente en forma sana y normal en condiciones de libertad y dignidad.

PRINCIPIO 1. Establece que los derechos enunciados en la Declaración serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna.

PRINCIPIO 2. Prevé que el niño gozará de protección especial y podrá disponer de las oportunidades y servicios que le permitan desarrollarse en forma sana y normal, en condiciones de libertad y dignidad a fin de crecer no sólo física, sino también mental, moral y socialmente.

PRINCIPIO 3. El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

PRINCIPIO 4. El niño tiene derecho a disfrutar de los beneficios de la Seguridad Social, por lo tanto de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados. Los cuidados especiales que se le brinden al menor y a su madre, deben garantizarse desde antes de su nacimiento.

PRINCIPIO 5. Los niños con alguna enfermedad o discapacidad física o mental, deben recibir tratamiento, educación y cuidados especializados. Pueden aprender muchas cosas si se les dedica atención y cuidados adecuados.

PRINCIPIO 6. Los niños, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesitan de amor y comprensión. Siempre que sea posible deberán crecer bajo el cuidado y responsabilidad de sus padres salvo casos excepcionales. No deberá separarse al niño de corta edad de su madre.

La sociedad y autoridades, tienen la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia.

PRINCIPIO 7. El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le debe dar una educación que favorezca su cultura general y le permita desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, para llegar a ser un miembro útil a la sociedad. El niño debe disfrutar de juegos y recreaciones.

PRINCIPIO 8. Los niños deben ser los primeros en recibir protección y socorro.

PRINCIPIO 9. El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada y, en ningún caso se le permitirá que se dedique a alguna ocupación o empleo que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

PRINCIPIO 10. El niño debe ser protegido contra las prácticas discriminatorias. Si alguno es diferente al resto de los demás porque habla otro idioma, tiene otros gustos, otras costumbres, otras ideas, otra religión o viene de otro pueblo, no debe hacérsele sentir inferior o extraño, tiene los mismos derechos que los demás.

Cualquiera que sea el color de la piel, de sus ojos o de su cabello, tiene derecho a ser respetado. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

Esta Declaración además de proclamar los derechos de las niñas y de los niños exhorta a los padres, a los adultos, a las organizaciones y a las autoridades a que reconozcan estos derechos y luchen por su cumplimiento.

Referencias:

www.cndh.org.mx/estatales/tabasco/derninos.htm

www.ficonpaz.org/imagenes/camino.pdf

Imagen de: -Gep-

El espíritu humano negado

 

Sociedad

El humano, lleno de antropocentrismo buscará la ardua dedicación a sí mismo, rechazando “al otro” como si fuera una obviedad la ignorancia. No hablo nada más de la poca atención hacia los grupos de minorías que de por sí luchan primero por un reconocimiento, después por derechos y finalmente poder; sino también por aquello de lo cual sabemos que surgimos pero que no nos consideramos parte ya más.

Hablo de lo que el humano considera “natural”, siendo incluso ese un concepto “humano”. La separación que hace es tal que divide el conocimiento dedicado a sí mismo y a lo natural. La separación es muy obvia cuando pasa del rechazo de las minorías a los animales, algo que aún no ha tratado de aceptar en su totalidad.

No es difícil escuchar, leer o conocer comentarios sobre la asombrosa inteligencia que tenemos, el poder de transformar y de crear cosas que los otros animales no pueden hacer. Sin embargo, la glorificación carece de sentido más que de un fin en sí mismo. Nuestras cualidades simplemente pueden ser únicas y diferentes, pero no mejores. Al parecer, la transformación del planeta que hemos creado no ha sido necesariamente la más inteligente.

Lo menciono por el hecho de que los problemas “humanos” y “sociales” en realidad son parte de la misma problemática: la ardua devastación del medio y de los grupos sin poder. Muy probablemente es en realidad esa falacia la que mantiene en sí la poca reflexión sobre una ontología hacia el cambio. Si tenemos el intelecto y la capacidad de transformación, no existe tal mas que al exterior pero no al interior.

El hedonismo de lo innecesario se convirtió en el fin de unos y la satisfacción de las necesidades básicas de muchos. Las respuestas a los problemas son tan obvias, pero no así la capacidad de cambio, hasta que la necesidad más básica defina el destino de dos grupos; sobre ello, sin embargo, el debate continuaría.

Cuando la necesidad más básica sea la disputa de las fragmentaciones humanas, la herencia del pasado definirá si los vencedores sabrán o no cometer los mismos errores, llevando no sólo la autodestrucción, sino la destrucción de todo lo que esté alrededor. Y sabremos si somos un espíritu humano del ave fénix o sólo la ironía de ser el experimento fallido de la naturaleza de la cual nos quisimos desprender.

JMario